«Esta no va a ser una colonia cualquiera, Marco», le dice el emperador Octavio César Augusto a su fiel general Agripa.
Estamos en los albores de la Roma imperial. La Salduie íbera ha sido elegida como enclave prioritario para levantar una ciudad muy especial: no solo lleva el nombre del césar, sino que se levanta en un enclave estratégico de la península y bañada por tres ríos. Pero la fundación de Caesaraugusta, además de esperanza, provocará tensiones y violencia entre invasores y los naturales de Salduie; recelos e intrigas entre los propios romanos; frustración, rabia y resignación entre los nativos. Y en medio del ajetreo diario, de la construcción de calles, puentes y edificios y del desarrollo acelerado de la urbe, un joven íbero y una muchacha romana van a sentir una fuerte y arriesgada atracción, pese a pertenecer a opuestas clases sociales.
La escritora zaragozana Isabel Abenia nos ofrece un relato épico sobre la fundación de Caesaraugusta con exquisito rigor histórico y una ficción tan entretenida como sorprendente. La Zaragoza actual se levantó por encima de odios, desastres, obstáculos, esfuerzos titánicos, furia y muerte hasta alzarse fuerte, serena y orgullosa. Esta es la gran novela de cómo se forjó Zaragoza.