La diosa Pirene engendró varios hijos de distintos dioses. A su primogénito, el dios Neto, lo envió a habitar la cumbre más alta de los Pirineos junto a sus hermanas y hermanos. Allí fundó un reino al que dio el nombre de Ésera. Tras siglos de enfrentamientos entre las divinidades, la historia del reino cambió cuando, por el capricho de una diosa, los dioses decidieron dar vida a los seres humanos, que pronto se multiplicaron y fundaron sus propias aldeas.
La decisión de crear a los humanos dividió a las deidades entre quienes los aceptaban y quienes los rechazaban. Así nació un conflicto que se prolongó durante siglos y que complicó enormemente la vida de los hombres y mujeres, convertidos en el blanco del odio de aquellos dioses que jamás llegaron a aceptarlos.
Hijos de Pirene es una novela de fantasía mitológica que narra la epopeya del reino de Ésera. Ambientada en las altas montañas del valle de Benasque, la obra combina la emoción de la fantasía épica con la riqueza de relatos mitológicos llenos de ingenio, inspirados en las leyendas ancestrales de este rincón del Pirineo.
El autor:
José María Mur nació en 1961 en Benasque (Huesca), en pleno Pirineo aragonés. Su vida ha transcurrido entre Benasque y Barcelona, ciudad en la que se licenció en Filosofía y desarrolló su actividad profesional en la Función Pública. El amor por la cultura de la montaña ha alimentado su actividad literaria, en la que destacan dos ensayos: Guinea en patués: de los bueyes del valle de Benasque al cacao de la isla de Fernando Poo y Benás en el temps: vida y genealogías de Benasque, Cerler y Anciles. Hijos de Pirene representa su primera incursión en el género narrativo de la novela fantástica. Le apasiona escribir en su lengua vernácula, el patués, así como dirigir documentales de carácter antropológico.