Con una voz ingeniosa, divertida y glamurosa que evoca a autoras como Nora Ephron o Dorothy Parker, María Fernández-Miranda celebra la madurez y sus desafíos.
Cumplir años despierta a menudo un cóctel de emociones y temores que nos impulsa a hacer balance de la vida ante la evidencia del paso del tiempo y sus efectos. María Fernández-Miranda vertebra un deslumbrante ensayo de tono confesional y autobiográfico con una prosa tan elegante como afilada.
A través de escenas que capturan la levedad de la existencia y mientras las hojas del calendario vuelan, la autora desviste sus reflexiones de toda solemnidad y disecciona sin tapujos los estigmas de la madurez sin caer en los consabidos clichés de la autoayuda.
Un libro honesto y luminoso que nos invita a abrazar nuestra propia vulnerabilidad frente a las velas de cada nuevo cumpleaños. Porque el desorden de cumplir años no es otra cosa que el desorden de estar vivo.