La idea más extendida sobre la historia de los nativos americanos es que terminó con la masacre de Wounded Knee en 1890, donde no solo murieron ciento cincuenta siux a manos de la caballería estadounidense, sino que supuestamente también lo hizo la civilización nativa. David Treuer fusiona narrativa y reportaje para revelar que los pueblos nativos no solo han sobrevivido, sino que se han adaptado y prosperado a pesar de los esfuerzos sistemáticos por borrar su cultura. Treuer replantea la historia de los nativos americanos como una historia de resistencia y continuidad, desafiando las narrativas de desaparición y derrota. Explora cómo las confiscaciones de tierras dieron lugar a maniobras legales y políticas cada vez más sofisticadas que desmentían el mito de que los indios no conocen ni se preocupan por la propiedad, o cómo la asimilación forzosa de sus hijos en internados gestionados por el Gobierno incubó una identidad nativa unificadora.