La Era de la Incertidumbre Artificial analiza cómo la inteligencia artificial no solo está transformando procesos, sectores y formas de trabajar, sino también la manera en que percibimos la realidad, tomamos decisiones y nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. El libro plantea que el gran impacto de esta tecnología no reside únicamente en su capacidad para automatizar, sino en su poder para generar una nueva forma de duda: una “incertidumbre artificial” que difumina la frontera entre lo verdadero y lo simulado, entre lo humano y lo sintético, y entre la ayuda útil y la dependencia silenciosa. A lo largo de sus páginas, la obra propone una lectura amplia y crítica del momento actual, situando esta transformación en ámbitos como el trabajo, la educación, la salud mental, la economía, la política y la intimidad. Su tesis central es que hemos pasado de una economía de la atención a una economía de la intimidad, en la que los sistemas conversacionales no solo captan tiempo, sino también miedos, deseos, dudas y decisiones. Desde esa perspectiva, el libro no adopta un tono apocalíptico ni técnico, sino que busca cartografiar la niebla: ofrecer contexto, criterio y preguntas incómodas para entender un cambio de época que avanza más rápido que nuestra capacidad social, institucional y personal para asimilarlo. Las contraportadas refuerzan esta idea con una formulación más sintética y evocadora: presentan la IA como una tecnología que “conversa, acompaña y aconseja”, pero que también aprende de nosotros mientras reduce nuestro margen para dudar con calma. En ese marco, la confianza deja de ser un punto de partida y pasa a convertirse en un recurso escaso y disputado. Así, el libro se posiciona no como una obra para tranquilizar al lector, sino como una guía para orientarse en un entorno donde lo convincente ya no siempre es fiable y donde preservar el criterio propio se vuelve una necesidad cultural, social y humana.