La agrobiodiversidad atraviesa un momento crítico por la reducción drástica de la variedad de semillas que se utilizan en la agricultura. En los últimos dos siglos, las crisis ambientales nos han recordado que una semilla puede ser clave para nuestra supervivencia. Este libro muestra el papel indispensable que desempeñan las semillas en nuestra vida cotidiana, en la agricultura, en la historia de las civilizaciones y en los descubrimientos científicos: nos proporcionan alimentos, medicamentos, biocombustibles y fibras textiles, por lo que su conservación resulta esencial para el desarrollo de una agricultura sostenible y para garantizar la seguridad alimentaria. La pérdida de su diversidad puede suponer un proceso irreversible que implica, por una parte, la reducción de la estabilidad de los ecosistemas y un incremento de su vulnerabilidad, y, por otra, la falta de recursos para responder a las nuevas necesidades.