Una mujer camina entre grietas, con el hombro al aire y la sombra encendida.
No pide permiso: arde, recuerda, se afirma.
40 y ardiendo es un libro de poesía
que transforma la herida en vuelo,
el silencio en ritmo,
y la memoria en llama
que no teme al fuego.
“No me apagué.
Me aprendí.”
-Azu Fernández