La presente edición, primera en castellano de las Cartas filosóficas, constituye una valiosa introducción al pensamiento agustiniano.
Las cartas de Agustín de Hipona (354-430) poseen un inestimable valor biográfico que prolonga el relato de su vida contenido en las Confesiones. Entre el amplio corpus de su correspondencia, que alcanza a todo el Mediterráneo, destacan las cartas filosóficas, que permiten trazar la evolución intelectual de Agustín. Algunas pueden ser leídas como tratados independientes y tocan asuntos poco tratados en sus escritos o bien arrojan luz sobre obras determinadas, como La ciudad de Dios.
En sus cartas, Agustín argumenta y polemiza como filósofo, permitiendo un acceso distinto a su pensamiento.
«La Carta 118 a Dioscoro, un texto de Agustín que ha sido muy poco estudiado, es reconocido sin embargo como 'un monumento para la historia de las letras y la historia de la filosofía'». (Kolawole Chabi, Isidorianum)