Vivimos rodeados de superficialidad, distracción y ruido. Si queremos que nuestros hijos no caigan en ello, debemos ofrecerles una educación basada en el Pensamiento Crítico. Sin esa base, quedarán atrapados en los nuevos modelos de esclavitud del sistema.
Hoy educar es más difícil que nunca: lo virtual sustituye a lo real, las modas educativas prometen soluciones mágicas y cada vez hay más niños con problemas emocionales y de aprendizaje. Este libro propone una metodología sencilla, práctica y contrastada por docentes de distintas áreas, para enseñar a pensar, discernir y comprender el mundo.
Como señalaba The Guardian, necesitamos personas capaces de responder a preguntas que no se pueden buscar en Google. Educar en el pensamiento crítico es darles esa capacidad. Podemos criar una generación que cambie el mundo o dejar que el mundo los cambie a ellos.
«Se puede aprender a pensar bien, pero no a pensar». JOHN DEWEY