HOY, MÁS QUE NUNCA, ES TIEMPO DE VOLVER A IMAGINAR
Vivimos rodeados de discursos sobre el futuro y, sin embargo, cada vez nos resulta más difícil visualizarlo de forma positiva. Del tiempo circular al progreso, de la utopía a la distopía, de la profecía a la ciencia, el concepto del futuro ha cambiado a lo largo de los siglos. Pero hoy, entre crisis superpuestas, aceleración tecnológica y narrativas catastrofistas, el mañana se ha convertido en una fuente de ansiedad más que en un horizonte de posibilidad.
Frente a la parálisis y la delegación de la imaginación en élites tecnológicas o políticas, o peor aún, quienes piensan que la única alternativa es volver de manera nostálgica a pasados que ya probaron no ser eficientes, David Alayón hace un brillante análisis para recordarnos que imaginar futuros mejores es una capacidad humana entrenable y una responsabilidad colectiva. Pero no solo eso: también nos trae una propuesta. Un plan ambicioso, una esperanza, una promesa.
Este libro no es solo un ensayo sobre el futuro:
ES UN HONESTO Y REALISTA INTENTO DE CAMBIAR EL MUNDO.
Porque el futuro no está escrito, pero tampoco está en blanco. Se está diseñando ahora mismo. Y la pregunta ya no es qué futuro llegará, sino quién lo está imaginando y construyendo por nosotros.