Todos sabemos que la Historia se repite más que el ajo, por eso el divulgador David Botello relata en este libro algunas lecciones, moralejas y momentazos de cracks y pringaos que la liaron tan parda que acabaron en los libros. Quizá, con suerte, podamos aprender algo de ellos.
¿Para qué sirve la Historia?
Si has pensado esto alguna vez, quizá debas comprar este libro. Pero si no lo has hecho, puede que lo necesites aún más. Porque la Historia, igual que este cachivache que tienes en las manos, sirve sobre todo para cuestionar la realidad y hacerse un montón de preguntas.
Este es un mapa incompleto, discutible y personal de algunas de ellas.
Habla de temas muy tochos, como el éxito y el fracaso, la libertad, la prudencia, el idealismo, la ambición desmedida, la disciplina, el miedo, el precio de cambiar las cosas, el valor de la innovación, el arte de conectar mundos y el poder del relato. En sus páginas, como en la vida, no hay héroes impolutos, ni villanos de película, ni historias perfectas, ni finales felices. Más bien hay gente que se equivoca, que improvisa y que, a veces, acierta. Hay ideales hermosos que terminaron en callejones sin salida. Hay decisiones valientes y errores monumentales. Hay soñadores que rompieron las cadenas y no vivieron para disfrutarlo. Hay luchadores que no se rindieron. Hay locos que se lanzaron a por sus sueños. Hay aventureros que no supieron detenerse a tiempo.
Aquí no se pretende cerrar debates. Más bien abrirlos.
David Botello dialoga con historiadores, filósofos, sociólogos y pensadores en este libro de divulgación reflexiva y desenfadada que te anima a darle al coco sobre lo que los episodios y personajes del pasado nos cuentan acerca del presente, del futuro y de nosotros mismos. Así que, te aviso: si buscas la verdad absoluta, ¡huye de aquí! (y busca ayuda profesional).
La crítica ha dicho de No me toques los Borbones, su anterior libro:
«Una obra que narra más de 300 años de Historia de nuestro país y las peripecias de esta dinastía. Todo ello a través del humor». El Español
«Con su habitual estilo gamberro y divertido, lo que no está reñido con el rigor, el autor trasciende el plano anecdótico y acaba narrando la atropellada Historia de España en los últimos 300 años. Además de escándalos, maldiciones y deslices, aporta datos poco conocidos».La Razón