«De los delitos y de las penas» es considerado como uno de los libros más influyentes en la reforma del derecho penal europeo de inspiración ilustrada y penología. En este ensayo jurídico, Beccaria denuncia la situación de atraso y barbarie en que se encontraban los países europeos, rebasada ya la mitad del siglo XVIII y los métodos empleados para juzgar y castigar los delitos. Critica la mezcla de antiguas leyes de pueblos conquistadores y las recopilaciones del emperador Justiniano, que aún regían los sistemas legales. Se trata de la primera reflexión sobre los problemas básicos de la justicia penal desarrollada a partir de los postulados de la Ilustración, lo que permite considerarla obra fundacional del moderno derecho penal.
Una obra fundamental del pensamiento ilustrado que, tras 250 años, sigue siendo la base teórica del derecho penal y procesal de las democracias modernas. Argumenta con un estilo ágil y contundente contra la tortura y la pena de muerte, estableciendo la presunción de inocencia como pilar innegociable de la justicia. Un texto visionario que conecta la delincuencia con la desigualdad económica y la corrupción, cuestionando los prejuicios de clase en la aplicación de la ley.