El Milindapañha es uno de los clásicos universales del budismo. Compuesto alrededor del siglo II a.C., la obra consiste en un diálogo filosófico entre un rey de Bactria de linaje helénico, llamado en lengua pali Milinda (y un sabio monje budista llamado Nagasena.
Tras una amena introducción de carácter narrativo acerca de las relaciones kármicas entre los dos personajes, del grueso de la obra consiste en una fascinante sesión de preguntas y respuestas, en las que el rey Milinda, como buen sofista griego, pone a prueba la coherencia y el sentido de las enseñanzas del Buddha, sin escatimar mordacidad. El monje Nagasena responde a todas las preguntas mediante argumentos de carácter lógico y recurriendo a múltiples símiles poéticos y citas de la literatura budista primigenia.
Tenemos ante nosotros una avanzadilla –de más de veinte siglos– de un budismo enseñado a occidentales y una didáctica y entretenida puerta de entrada a la filosofía y la literatura budista antigua.