Primavera de los años 40. En un avión rumbo a Nueva York, Basil Willing, psiquiatra asesor del fiscal de la Gran Manzana, lee una curiosa noticia en el Times: un ladrón irrumpió el día anterior en una tienducha de afilar cuchillos de la 44 Oeste, en pleno Manhattan, y liberó al canario del propietario, un tal Marcus Lazarus, de su jaula. Nada más. Comentándolo después con su colega, el subinspector Foyle, resulta que la tienducha en cuestión está junto a la entrada de artistas del Royalty Theatre, un imponente edificio un tanto demodé donde esa misma noche se estrena por todo lo alto una adaptación de Fedora, el nuevo espectáculo de la aclamada actriz Wanda Morley. ¿Podría tratarse de un truco publicitario de la compañía para promocionar la obra? Con cierta expectación, el doctor Willing acude al gran estreno. ¡Y vaya estreno! Un actor que hace el papel de moribundo es apuñalado en plena representación, sin que nadie se dé cuenta… Las claves del caso: Dickie, el famoso canario liberado; una mosca muy insistente y un bisturí.
Directores estresados, actrices venidas a más, dramaturgos a la caza del productor y figuras huidizas por escaleras de incendios desfilan por este elegante misterio teatral, cuyo telón de fondo es el majestuoso cielo de azoteas y rascacielos de Nueva York. Quinto caso de Basil Willing.