Pasado, aún.
Nací en la posguerra de los cuarenta y de aquella década son mis sacramentos primeros.
Discuti sobre Dios, los Beatles y El Generalisimo.
Leí, en el momento justo, a Machado y a Marx (si se leen fuera de momento, solo producen cursis que te querran salvar).
Hoy escojo mis lecturas entre la inteligencia de MARINA* y el porno duro de ensayos sobre sintaxis.
Tengo la salud quebrada y la memoria huida. Mi futuro es un espléndido presente de afectos impagables.
No quiero que descubran mas planetas, porque amo el que habito. Y tal vez la meta esté muy cerca, porque nunca vivir
me resultó tan entretenido.
Mil gracias a la lengua que he gozado: al idioma español, quiero decir.
Mi epitafio: Ahora estoy ausente, pero busca la llave debajo del felpudo.
José María Añaños