Hay promesas que cambian una vida... y silencios que lo rompen todo.
Gia lleva años sin volver a Altea, la ciudad que guardó sus veranos y su primer amor. Allí vive Oliver, el chico que nunca consiguió olvidar y con quien hizo una promesa bajo una lluvia de perseidas.
Él ya no es el chico que ella conoció: vive al límite, entre fiestas clandestinas, noches en el puerto y carreras ilegales de motos de agua. Él aprendió a no esperar a nadie; ella aprendió a seguir adelante.
Pero un verano puede cambiarlo todo.
Ella es luz. Él es caos.
Cuando sus caminos se vuelven a cruzar, la tensión, los secretos y lo que aún sienten podrían arrasar con todo. Incluso con ellos mismos.
A veces basta un suspiro, un roce, una mirada. para que el corazón recuerde lo que nunca quiso olvidar y para que lo que parecía imposible se vuelva inevitable.