Gusmarling y Yoisiberth emprenden un viaje por un país en ruinas, en busca de un familiar desconocido. Sus extraños nombres llevan la marca de un destino de orfandad e incertidumbre. Cargan con sus instrumentos musicales, las cenizas de la abuela y las heridas de una infancia que abandonarán para hacer frente al mundo de los adultos. En su travesía descubrirán la ternura y la magia, pero también la locura, la crueldad y la muerte, mientras se exponen a los caprichos de quienes se cruzan en su camino: un veterinario ermitaño, un minero ilegal, un grupo de niños evangélicos en busca de la salvación... La música será la única herencia que les permitirá resistir en esos territorios hostiles, como dos almas indómitas que, en medio de la oscuridad que las rodea, siguen irradiando luz.
El brillo de los niños es una fábula inquietante sobre el desarraigo, el autoritarismo y la fractura de los vínculos, donde lo fantástico se filtra entre las grietas de una realidad al borde de la desintegración.