En 1742, el Ayuntamiento de la Anteiglesia de San Miguel de Basauri abonó 15 ducados anuales para que el cirujano municipal diese clases a algunos niños. Desde esa pequeña aula, la situación de la enseñanza en Basauri, así como su población, han evolucionado mucho. A lo largo de la historia, el interés de las autoridades por la escolarización ha tenido varias finalidades; una de ellas era reducir el analfabetismo de la población, también evitar que las criaturas vagaran por las calles de los pueblos y ciudades. Pero las escuelas, en cada época, han servido para transmitir no solo conocimientos, también valores, normas y creencias acordes a los idearios políticos. Por esa razón, a lo largo de los últimos siglos, muchos maestros han sido perseguidos, han tenido que exiliarse o renunciar a su pensamiento o directamente a su profesión por no coincidir con la ideología oficial. Este fue el caso de los maestros y maestras de Basauri a partir del año 1936.
A través de una extensa investigación sobre el proceso de depuración en este municipio, apoyada en documentación obtenida del Ayuntamiento de Basauri, el Centro de Documentación Histórica de Salamanca o el Archivo General de la Administración (AGA) de Alcalá de Henares, Araceli Angulo nos detalla cómo fueron los procesos de depuración que se siguieron y que afectaron a toda la población, y muy significativamente al magisterio de las escuelas primarias.